El tren internacional de las ideas

Tren ideas

“Las ideas, como los grandes ríos, nunca tienen una sola fuente.”

Willy Ley, científico espacial (1906 -1969)

 

 

Al igual que muchas empresas de éxito, Panespol® surgió de una única y gran idea.

Pero eso solo no basta, a no ser que uno esté dispuesto a darse tarde o temprano un gran batacazo.

Para poder mantener la chispa, las ideas han de seguir brotando.

Entonces, ¿de dónde salen las ideas que inspiran la camaleónica y siempre creciente gama Panespol® de revestimientos de superficies?

El director creativo de la firma, José Juan Leva Candela, admite que a él también le sorprenden sus propias fuentes de inspiración para crear nuevas texturas y acabados, o las formas por las que acaba intuyendo qué superficies de nuestro entorno o de nuestro pasado serán las imitaciones hiperrealistas más vendidas.

“Lo que al final será un éxito suele llegar de la forma más extraña, no a partir de cosas tangibles”,

comenta el director general de la firma.

“Las formas y los acabados cambian”,

“y las tendencias te sorprenden. Por eso necesitas el poder de la inventiva“.

Y desde luego que fue la inventiva la que propulsó a Panespol® en sus inicios cuando, en el cambio de siglo, José Juan presentó sus paneles de poliuretano para recubrimiento de paredes y entusiasmó al mercado con un sistema ligero, duradero y de fácil aplicación como sustituto definitivo de los productos frágiles, pesados y difíciles de trabajar que se venían utilizando para recubrir las mismas superficies.

José Juan responde continuamente a las tendencias y al impulso de esa caprichosa, la moda, atendiendo a las necesidades del sector del diseño, tanto minorista como profesional, de disponer de soluciones fáciles para renovar espacios, desde tiendas en centros comerciales hasta hoteles.

“Algo pasa de moda, otra tendencia llega pisando fuerte… o se mueve geográficamente. Dar respuesta a las tendencias cambiantes, desde el impacto de lo novedoso hasta los retornos más imprevisibles, es un juego a nivel internacional“,

afirma el director.

José Juan es un hombre que viaja mucho, pero lo hace más despacio que otros directivos. Le encanta ir en tren, mirando los distintos paisajes, visitando pueblos y ciudades y emocionándose con ríos y montañas. Viajar de ese modo es una de las cosas que más le gustan.

“Cuando viajo me voy empapando de las tendencias hasta que, de repente, se me enciende la bombilla y doy con algo nuevo”,

Los trenes son geniales. Me encanta conocer gente y tener buenas conversaciones. Viajo por toda Europa en tren. El trayecto de Zúrich a Milán es fantástico”.

Es un hombre de gustos sencillos en decoración y gastronomía. Prefiere frecuentar restaurantes “ni muy luminosos ni muy oscuros”, mientras que en los hoteles aprecia “el carácter práctico, las habitaciones amplias y el minimalismo”.

José Juan trae consigo sus ideas cuando regresa al taller, donde pasan a ser repensadas, desarrolladas y puestas a prueba por la demanda del mercado. En último término, el éxito de una idea lo determina el cliente y, para una empresa que se precia de prestarles la debida atención, los comentarios de los clientes son una de las principales fuentes de inspiración.

“A veces una idea puede provenir del cliente, lo cual es una sorpresa muy agradable… pero las tendencias son, por su propia naturaleza, sorprendentes y difíciles de prever”,

“Ahora mismo vemos un auge en los acabados de hormigón. ¿Quién sabe si va a durar dos años o mucho más tiempo? Después de años de pasión por el ladrillo visto, ¿quién hubiera pensado que de repente la gente lo querría pintado de blanco?”.

Mientras tanto, con miles de kilómetros de tren a sus espaldas, este director general esperará pacientemente a que nuevas ideas pueblen su mente, caminando por las calles de Milán o París, tomándose un café en Zúrich, o charlando con un perfecto desconocido en Barcelona o Madrid… o, quién sabe, sentado en su oficina hablando contigo, su cliente.